WASHINGTON.- Los expertos que intentan contener el derrame de petróleo en el Golfo de México, donde hace varias semanas se hundió una plataforma petrolera, lograron conectar ayer por un corto período un tubo en el ducto dañado y extraer crudo, pero luego el tubo se movió y la operación tuvo que ser suspendida.

"Esto es algo desilusionante, pero no inesperado si se tienen en cuenta las difíciles condiciones en que se trabaja", indicó ayer el centro de Información.

Un comunicado de la compañía petrolera británica BP señaló que la "prueba fue exitosa" y se informó que habrá un nuevo intento. Según los analistas, se trata de un primer rayo de esperanza, ya que por primera vez desde que se hundió la plataforma "Deepwater Horizon" hace casi cuatro semanas, una operación no finalizó con un fracaso total.

"No se trata de un éxito, sino de un primer paso", consideró la cadena televisiva CNN.

Fauna en peligro

En tanto, científicos estadounidenses aseguraron que en el fondo marino del Golfo de México se extienden mantos de petróleo de hasta 16 kilómetros de longitud, según informó el diario "The New York Times".

Las manchas de crudo submarinas tendrían una longitud de hasta 16 km y un ancho de 6 km y una altura de unos 100 metros. "Hay una alarmante cantidad de petróleo en el fondo en comparación con lo que vemos en la superficie", aseguró la investigadora Samantha Joye, de la Universidad de Georgia.

Estos restos de petróleo podrían poner en peligro la vida de los animales marinos. De hecho, en las inmediaciones de las manchas la concentración de oxígeno es ya un 30% inferior a los niveles normales, algo "preocupante" para Joye. Esta concentración de crudo en el fondo podría haberse producido, según los científicos, al empleo de los productos químicos con los que se intenta descomponer el petróleo. Estas sustancias impiden que el vertido alcance la superficie. La empresa BP indicó por su lado que tuvo éxito con la utilización de los químicos, que pudieron disolver el crudo para que sea desintegrado naturalmente en el mar. La agencia de protección medioambiental EPA dio luz verde al procedimiento, hasta ahora prácticamente inexplorado, tras consultar con expertos.

La petrolera utiliza los químicos directamente en la zona de las fugas de crudo, para convertir el vertido en un líquido menos dañino y más ligero antes de que llegue a la superficie del mar. Hasta ahora su uso estaba permitido sólo en la superficie.

De todas formas, los expertos no tienen grandes expectativas respecto de que el método pueda remover todo el petróleo vertido

La plataforma de BP se hundió hace casi cuatro semanas tras una explosión, y desde entonces vierte al mar unas 700 toneladas diarias de petróleo. (DPA)